Animalería: Garrapatas
Gustavo Reyes @GusMascotas Fotos: Pixabay 30/11/2018


Gustavo Reyes @GusMascotas Fotos: Pixabay
Nos parecen todas iguales de feas, pero en realidad existen casi 900 especies de garrapatas diferentes. La más conocida es la garrapata marrón del perro. Si bien cada especie tiene preferencia por un hospedador en particular, la garrapata del perro puede ocasionalmente picar a un ser humano.
Así como sucede con los mosquitos, las garrapatas se alimentan de sangre y pueden transmitirle enfermedades a nuestros perros (Babesiosis, Hepatozoonosis, Erlichiosis, etc.) y al ser humano (Enfermedad de Lyme, Fiebre de las Montañas Rocosas).

¿LAS GARRAPATAS SON INSECTOS?
Al contrario de lo que muchos creen, las garrapatas no son insectos. De hecho, están más emparentadas con las arañas que con los mosquitos.
El ciclo de vida de las garrapatas cuenta con 4 fases de desarrollo: huevo, larva, ninfa, y adulto. El proceso de cambio que se produce entre fase y fase se llama metamorfosis, o muda. La garrapata del perro es una garrapata de 3 hospedadores:
La larva recién nacida se sube a un perro y se alimenta de su sangre, luego baja y muda a ninfa en el ambiente; esa ninfa sube a un 2° perro, se alimenta, baja, y muda a garrapata adulta en el medio ambiente; esta garrapata (ya adulta) se sube a un 3er perro para alimentarse (por hasta 21 días) y luego bajar a poner los huevos en el ambiente (si es hembra).
Esto no quiere decir que para completar el ciclo se requieran 3 perros; una garrapata puede completar su ciclo biológico subiendo y bajando del mismo perro. O sea, que en un perro podemos ver garrapatas en diferentes estadios de desarrollo. Sin embargo, es muy probable que las formas juveniles no se puedan observar fácilmente: las larvas miden medio milímetro y las ninfas apenas un poco más de 1 milímetro de largo.
Las hembras pueden poner entre 4 mil y 7 mil huevos. Por eso, unas pocas garrapatas pueden dar lugar a una infestación en muy poco tiempo. Estos huevos suelen ser depositados en grietas y juntas, usualmente cerca del lugar de descanso del perro.
Las larvas pueden vivir en el medio ambiente sin alimentarse por aproximadamente 8 meses, mientras que las ninfas y los adultos pueden hacerlo por hasta 19 meses. Es por esto que se hace tan difícil combatirlas sin realizar un tratamiento ambiental adicional, y apenas terminado el invierno empezamos a ver nuevamente garrapatas sobre nuestro perro a pesar de que estaba “limpio”.
A diferencia de otras garrapatas que tienden a encontrarse en exteriores (jardines, campos, etc), la garrapata marrón del perro suele encontrarse más frecuentemente en el interior de las casas. De hecho, en condiciones favorables es posible verlas caminando por las paredes.
Es importante mencionar que las garrapatas son mas activas en cuanto la temperatura supera los 7°C. La actividad se incrementa con el aumento de la temperatura ambiental. Por eso es común ver las infestaciones más serias en primavera y verano.

Por ello por mucho que intentemos mantener una higiene perfecta en nuestro perro, hay momentos en los que esto no es posible ya que puede correr, tirarse al suelo, saltar o tumbarse en sitios donde la limpieza no es exactamente lo que predomina. Y uno de los parásitos que suele aprovechar este tipo de oportunidades es la garrapata.
SÍNTOMAS QUE OCASIONAN LAS GARRAPATAS
La principal evidencia de que tu can posee garrapatas es su constante afán por querer rascarse el cuerpo con las garras e incluso con los dientes. Por ello, es primordial que revises las zonas donde tu can siente dicho picor.
Con más motivo deberás inspeccionar las zonas donde la piel es más fina, es decir, el cuello, las orejas, las ingles, la zona perianal, etc. Las garrapatas suelen ocupar estas zonas con más frecuencia, ya que es más fácil acceder a los conductos sanguíneos del animal.
También es una evidencia clara la aparición de un derrame en la piel del animal. Esto se debe a que, una vez en la piel del animal, las garrapatas rompen los tejidos en busca de sangre. Por lo tanto, la hemorragia saldrá a la luz cuando el insecto ya lleve un tiempo en el cuerpo del can.
Otro posible síntoma, eso sí, mucho más grave es la parálisis de la zona del cuerpo donde resida esta incómoda compañera. Las garrapatas introducen en el organismo del animal su saliva, la cual tiene unas propiedades que posibilitan el adormecimiento y la parálisis de los tejidos que alcancen.
ENFERMEDADES QUE PROVOCAN LAS GARRAPATAS:
Si preguntas a un veterinario te dirá que el hecho de que nuestro perro porte este tipo de insectos en su cuerpo no nos debe de preocupar en exceso, siempre y cuando las garrapatas no permanezcan mucho tiempo en la piel. Sin embargo, el hecho de mantener estos insectos puede acarrear unas enfermedades y consecuencias nada recomendables:

ANAPLASMOSIS: Enfermedad que provoca síntomas parecidos a los de la gripe en nuestro can. La fiebre alta es el efecto principal de esta patología, y puede ir acompañada de diarrea, vómitos e inflamación y parálisis de las articulaciones. Es una enfermedad ocasionada por la garrapata de los ciervos y la garrapata americana del perro, parásitos que habitan en América del Norte.
BABESIOSIS: Es una enfermedad que ocasiona una anemia gradual en el can. También tiene como síntomas característicos la fiebre y la icteria. Esta última provoca la coloración amarillenta de la piel por la subida de la bilirrubina en la sangre.
ENFERMEDAD DE LYME: Ocasionada por un tipo de garrapata dura, nos referimos a la patología más conocida que ocasionan las garrapatas. La enfermedad de Lyme se caracteriza por provocar fiebre y una inflamación en las articulaciones. Si nuestro can sufre este problema, tampoco tendrá ganas de comer y le notaremos débil.
ESTADO DE PARÁLISIS Como ya hemos comentado en los síntomas, las garrapatas pueden implicar un estado de parálisis en el perro. Este síntoma se detectará en un principio en la zona donde se localice la garrapata. Si el tiempo pasa y el insecto continúa en la piel del animal, la debilidad y, posteriormente, la parálisis completa canina no tardarán en aparecer.
HEPATOZOONOSIS: Se trata de una patología que tiene como síntomas principales la fiebre constante, diarrea, dolor corporal generalizado, anemia y problemas de motricidad. ¿La encargada de ocasionar esta enfermedad? La garrapata Rhipicehpahlus.
RECOMENDACIONES:
Si llegas a encontrar un garrapata en tu animal de compañía (perro, gato, ave, reptil, etc) seguramente buscarás recomendaciones en internet que te sugerirán eliminarlas ya sea con algún remedio casero (vinagre, manzanilla, cítricos, etc) o algún tipo de insecticida o desparasitante de uso veterinario; sin embargo nuestra mejor recomendación es:
No trates de retirar la garrapata de tu perro, ni con pinzas especiales y mucho menos con las manos, ya que de hacerlo de manera inadecuada podrías provocar un mayor daño a tu perro como alguna infección; y por otra parte, si la garrapata es portadora de alguna de las enfermedades que mencionamos anteriormente podrías estar exponiéndote tú o tu mascota a contraerla. Lo mejor es llevar a tu animal de compañía con el médico veterinario y que sea él quien las retire, realice los estudios pertinentes y te recomiende la mejor manera de eliminarlas y prevenir la formación de una plaga.
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